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LA DEMOCRACIA EN LA ESCUELA UN DISCURSO POR CONSTRUIR


Por Humberto Barajas Quintero

Estudiante IX semestre de Ciencias Sociales

“La educación esta llamada a replantear sus modelos y sus esquemas, a explorar la riqueza de nuevos métodos pedagógicos, pero especialmente, descubrir que la escuela no es ajena al mundo y que en la diversidad étnica, cultural, social y en loas practicas cotidianas se esta formando un nuevo ciudadano para asumir un nuevo país” es debido a esto que desde el espacio en el cual los niños y nuestros jóvenes se forman a diario – la escuela – debe comenzar a elaborarse y plantearse la idea de fortalecer los mecanismos en donde conceptos como tolerancia, respeto y ante todo democracia, sean entendidos y manejados por los estudiantes en la construcción de este mundo que nos y les toca asumir.

 

Los maestros debemos entender que la realidad por la que atraviesan nuestras comunidades no es muy sencilla de entender, y que las herramientas que se tienen desde lo pedagógico, lo metodológico y en el discurso mismo de la academia no son suficientes para comprender las diversas expectativas y necesidades que tienen los diferentes individuos que componen la sociedad en general, “la escuela requiere de una nuevo maestro capaz de involucrarse en os escenarios donde se produce cultura conocimiento y valores” se requiere de personas con capacidad de asumir la complejidad social, emocional y diferencial de la comunidad en que intervienen, se deben desarrollar estrategias que acerquen a los distintos actores que tengan relación con la escuela y que desde sus experiencias de vida y su intelectualidad construyan o por lo menos sugieran la escuela soñada para el beneficio de una generación que no puede seguir siendo el futuro aparente de nuestro país, sino que por el contrario debe ser el presente de quienes aun creen en transformar los sistemas en donde no se permite que Colombia logre superar la crisis por la pasa y ofrecerle a su gente la oportunidad de dignificar su existencia y calidad de vida.

 

Es absurdo que se asuman la labor del maestro como la repetición de contenidos que deban “¿aprenderse?” de memoria, limitar a esto el quehacer diario del educador seria tanto como permitir que continué siendo un libro ambulante que repite lo que en su memoria queda para ser grabado nuevamente en el disco duro del estudiante, quien asume que lo visto no es mas que lo que compone su realidad. En de vital importancia crear nuevos discursos, métodos y maneras de entender la democracia, en la situación actual por la que pasa nuestra gente, es imposible hablar de libre participación en un lugar custodiado por la guerrilla, fustigados por los paras y desatendido por el estado, por esto creer que el concepto no se limita exclusivamente a decir que es la forma de procesos partidistas, elegir y ser elegido, sino que va mas allá, en el contacto respetuoso con el otro, el medio natural y consigo mismo, es entender que la democracia, como diría alguien: comienza en ti y en mi.

 

El desarrollo de una democracia, que reconozca a partir de la actividad diaria del maestro con sus estudiantes, requiere del cambio de concepciones e imaginarios utilizados por el primero o la apatía y desidia en participar y comprometerse por parte de los segundos y aun también del mismo educador “necesitamos revaluar nuestras practicas pedagógicas, lo anterior no significa que hay que enterrar lo que venimos haciendo, pero si pensar en una educación de calidad”, capaz de responder a la demanda social y  a las exigencias del desarrollo obligadas por los nuevos sistemas que operan en países emergentes y con ansias por alcanzar el máximo equilibrio humano y tecnológico que permita la satisfacción de las mas mínimas necesidades a su población presente y aquella que se pronostica que existirá en el futuro.

 

Pensar que la escuela, es pensar el  país, y para reconstruir el país y reorientar al pueblo ante la necesidad de que defienda a u población y sus intereses como ciudadano perteneciente a una sociedad que te exige ante la crisis, se requiere que desde el espacio académico se de fortalecimiento a la crítica y la reflexión ante aspectos que no afectan y que nos pueden generar identidad u compromiso con el bienestar nuestro y el de quines nos rodean.

 

Es valido que en estos momentos enunciemos algunos postulados que desde hace mucho tiempo has sido expuestos y aun hoy continúan vigentes debido al desintegres, que en materia educativa nuestros dirigentes han mostrado en la toma de decisiones en esta materia. Se debe entender que creer en la construcción de una verdadera y eficiente democracia, no es una propuesta novedosa que salga a flote hasta ahora, lo que si es cierto es que la novedad se daría cuando por primera vez los dirigentes y otros grupos partidistas y políticos entenderían la necesidad de diseñar una pedagogía en la política:

“Los colombianos necesitamos que nuestro sistema educativo tenga una acción unificadora de la nación (…) se examine su papel en la divulgación y la interpretación de las instituciones políticas, del sistema pretende realizar;(…) importante es la educación para la política, la dirigida para crear una capacidad de reflexión, que respete la libre decisión individual sobre cuales son las preferencias políticas, (…) si los seres humanos logran adquirir una mentalidad analítica y critica, nadie los puede explotar.